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Smart home
Conectividad y tecnología en el hogar inteligente
¿Imaginas un hogar que no solo se adapta a tus necesidades, sino que, de algún modo, funciona para hacer tu vida más confortable, eficiente y sostenible? Esa es la premisa sobre la que se asienta el concepto de smart home, la evolución del hogar que combina tecnología y conectividad para transformar cada rincón de tu casa. Desde sistemas de iluminación automáticos hasta soluciones que optimizan el consumo energético, las smart homes están diseñadas no solo para facilitar las tareas cotidianas o aumentar la seguridad, entre otros, sino también para reducir el impacto ambiental de los hogares.
Pero ¿qué es exactamente un hogar inteligente? ¿Cómo funcionan y qué beneficios pueden ofrecerte? Si alguna vez te has preguntado cuáles son las principales características de una smarthome o cómo puedes integrar la tecnología en tu hogar para aumentar el confort y la eficiencia energética, a continuación, analizamos algunas de las razones por las que este concepto está ganando popularidad entre los usuarios.
¿Qué es una smart home?
El término smart home u hogar inteligente hace referencia a una vivienda que cuenta con diferentes dispositivos conectados a internet. Esa conectividad de los sistemas permite que su gestión y control pueda hacerse de manera remota o automatizada. ¿Has oído hablar de Alexa o Google Home? Seguro que sí. Aunque más allá de los asistentes virtuales, las aplicaciones de una smarthome pueden materializarse en sistemas más complejos que permiten gestionar desde la climatización, hasta la seguridad, pasando por la iluminación, los electrodomésticos…
La tecnología es, por tanto, una parte esencial de las características de una smarthome, un elemento que a través de diferentes sistemas y recursos busca potenciar el confort interior. Un termostato inteligente, por ejemplo, puede aprender tus horarios y ajustar la temperatura del hogar para que siempre estés cómodo, reduciendo además el derroche energético.
Otras de las características de una smarthome más comunes tienen que ver con la posibilidad de programar tareas, recibir notificaciones en tiempo real o la integración de tecnologías como la inteligencia artificial y el internet de las cosas (IoT).
¿Qué se necesita para tener una smart home?
En contra de lo que pueda parecer, transformar tu casa en una smart home no requiere de una gran inversión inicial. Sin embargo, es esencial tener una conexión a internet rápida y estable. ¿El motivo? Sencillo: todos los dispositivos inteligentes de tu hogar dependerán de ella para funcionar correctamente. Tampoco está de más contar con un hub o asistente virtual que actúe como el ‘cerebro’ del sistema. Amazon Echo con Alexa, Google Nest con Google Assistant o dispositivos como Apple HomeKit, entre otros, son aplicaciones de smarthome populares que permiten controlar los dispositivos conectados mediante comandos de voz o desde una aplicación centralizada.
Aunque si estás dando los primeros pasos para hacer de tu hogar una auténtica smart home siempre puedes empezar por incluir:
Sensores de apertura de puertas y ventanas o cerraduras inteligentes que puedes manejar a distancia, electrodomésticos inteligentes como lavadoras capaces de dosificar el detergente en función del peso o la suciedad de la ropa, contadores inteligentes para midir el consumo de electricidad de tu vivienda… A medida que integres más dispositivos, las posibilidades de tu smarthome crecerán exponencialmente.
Diferencias entre domótica y smarthome
Aunque los términos domótica y smart home suelen usarse como sinónimos, lo cierto es que existen diferencias entre ambos. La domótica se refiere a la automatización de procesos en el hogar mediante tecnología, pero normalmente implica sistemas cerrados y menos flexibles. Por ejemplo, una instalación domótica tradicional puede incluir sensores de luz que regulan las persianas o sistemas de climatización programados.
Sin embargo, el concepto de smart home es mucho más versátil. Los dispositivos de un hogar inteligente no solo automatizan tareas, sino que pueden interactuar entre sí e, incluso, aprender de los hábitos del propio usuario. Además, estos dispositivos suelen ser modulares, es decir, permiten ir incorporando nuevos elementos sin necesidad de cambiar todo el sistema.
Un ejemplo práctico de esta diferencia sería el control de luces. En un sistema domótico, las luces podrían encenderse y apagarse según un horario fijo. Sin embargo, si hablamos de un hogar inteligente, las luces podrían ajustarse tanto al horario como a las propias condiciones climáticas, tus preferencias o si está o no ocupada la habitación gracias, entre otras cosas, a la inteligencia artificial.
Beneficios de tener un hogar inteligente
La versatilidad de las aplicaciones de una smart home se traducen en ventajas reales en el hogar y estas son algunas de ellas:
Ilumina y calienta tu hogar con energía Repsol
Disfruta de tarifas de luz y gas que te proporcionan control y ahorro en tu consumo energético. Sin sorpresas en tu factura.
¿Cómo convertir tu casa en una smart home de la mano de Repsol?
Combinar tecnología, conectividad y automatización es sinónimo de eficiencia y confort. Desde Repsol también nos sumamos a la apuesta por la optimización del consumo energético con propuestas especialmente pensadas para el hogar.
Desde la puesta a disposición de nuestros clientes de dispositivos inteligentes como termostatos, enchufes o bombillas capaces de transformar cualquier hogar en una smarthome; hasta aplicaciones como Repsol Vivit, diseñada entre otras cosas para “dotar a los usuarios de sencillas herramientas que les ayuden a hacer un uso más eficiente de la energía”. Además de brindar información detallada sobre el consumo de luz o permitir compensar las emisiones de gas mediante la colaboración con proyectos forestales, está previsto que la aplicación disponga de un área smarthome a través de la cual se podrá conectar con los diferentes aparatos electrónicos e inteligentes del hogar para su control remoto.