En trabajos más creativos como "enfocar un primer boceto de una presentación también puedes tirar mucho de la herramienta, pidiéndole que proponga ideas", continúa Alabau. Algo que corrobora Guerrero: "es la función que más me ha sorprendido. Fácilmente te aporta sugerencias cuando te enfrentas a un papel en blanco. Siempre hay revisar sus propuestas, pero son un gran apoyo". La investigación demostró que los documentos presentados por las personas que utilizaban Copilot tenían un 16,2% más de calidad.
Este conjunto de mejoras se tradujo en una valoración muy positiva de la experiencia y a dos de cada tres personas de Repsol no les gustaría volver a trabajar sin Copilot. Álvaro Guerrero lo resume así: "Igual que hoy no trabajaría sin Internet, tampoco sin IA generativa porque es un aliado que colabora contigo y te hace la vida más fácil".
"La IA generativa no es una oportunidad futurible, sino de presente. En Repsol ya le estamos sacando mucho partido y el desafío es multiplicar ese valor a medida que avance la tecnología y su adopción", afirma Lorbada. La compañía multienergética está desplegando un plan muy ambicioso para que sus más de 25.000 profesionales dispongan del asistente Copilot Chat de Microsoft, un producto que utiliza la misma tecnología de IA generativa que Microsoft 365 Copilot. Este asistente inteligente para internet "está cambiando cómo los usuarios interactúan con los motores de búsqueda, usando lenguaje natural en sus consultas y obteniendo respuestas más elaboradas y precisas, sin tener que limitarse a buscar por palabras clave y todo ello de forma segura, privada y confidencial junto a la posibilidad de crear agentes o subir archivos que puedan ser utilizados como base para los prompts", destaca Antonio Cruz.
"La IA nos va a requerir, a las personas y las organizaciones, formarnos y reinventar cómo trabajamos, y hay que poner el foco en las posibilidades que nos abren este tipo de soluciones, que vienen para complementarnos y multiplicar nuestras capacidades", concluye Lorbada.